El movimiento es la clave

Hay que moverse

En una de las imágenes podemos ver una actividad que puede provocar diversas lesiones si se hace muy a menudo.


La otra imagen es una sentadilla.

En una de las imágenes podemos ver una actividad que puede provocar diversas lesiones si se hace muy a menudo. La otra imagen es una sentadilla.

Hombre tumbado en el sofa mirando su teléfono móvil.
Mujer realizando sentadilla con pesas.

El movimiento es una de las cosas más importantes de tu día a día. Nuestro cuerpo está hecho para moverse, y un ritmo de vida sedentario aumenta las probabilidades de padecer patologías cardiovasculares, diabetes u obesidad. Además, la inactividad y la ausencia prolongada de ejercicio físico también tiene un impacto muy negativo en el estado físico general, provocando una disminución en el número de fibras musculares y su posterior atrofia. Todo ello conlleva a un aumento de la probabilidad de sufrir lesiones musculares o tendinosas, reduciendo la calidad de vida de la persona.

En FÍSICO® intentamos prevenir esas lesiones provocadas por una inactividad prolongada o un estilo de vida sedentario. Para ello, llevaremos a cabo una valoración detallada e individualizada de cada paciente para buscar el origen del problema, y te daremos todas las herramientas para que puedas mantener un estilo de vida activo y saludable.

¿POR QUÉ DEBO MOVERME SI ME ESTOY RECUPERANDO DE UNA LESIÓN?

El movimiento es una de las herramientas más importantes de nuestros tratamientos, para evitar multitud de problemas derivados de un reposo excesivo: 

  • Prevención de la atrofia muscular: El reposo excesivo puede provocar pérdida de masa muscular y fuerza. El movimiento controlado mantiene la activación muscular y previene la debilidad.

  • Mejora de la circulación sanguínea: La movilización activa la circulación, lo que facilita la llegada de oxígeno y nutrientes a los tejidos lesionados, favoreciendo su regeneración.

  • Reducción del dolor: El movimiento adecuado ayuda a modular el dolor a través de la liberación de endorfinas y la mejora en la movilidad articular.

  • Prevención de adherencias y rigidez articular: Tras una lesión, los tejidos pueden formar adherencias que limitan el rango de movimiento.

  • Estimulación de la propiocepción y el control neuromuscular: Las lesiones pueden afectar la capacidad del cuerpo para detectar la posición y el movimiento de las articulaciones. La movilización ayuda a recuperar la estabilidad y el control motor.

  • Optimización del proceso inflamatorio: Un movimiento controlado y progresivo evita la inflamación excesiva y ayuda a drenar el edema.

  • Aceleración del retorno a la actividad funcional: Una rehabilitación basada en el movimiento permite que la persona vuelva antes a sus actividades diarias, deportivas o laborales, minimizando el riesgo de recaídas.

NO DEJES QUE UNA LESIÓN TE IMPIDA MOVERTE. ¡CONTÁCTANOS!